Entre julio y septiembre se registraron 280 incendios forestales y rurales, que afectaron 5.405 hectáreas en todo el territorio de la provincia de Córdoba. Los datos y geolocalización de cada uno de estos eventos se pueden consultar en el mapa de Áreas afectadas por incendios 2026.
El mapeo corresponde al relevamiento continuo de incendios que realiza la Dirección de Gestión de Riesgos, junto con la Dirección de Gestión Integral de Manejo del Fuego e IDECOR. El resultado de esta labor se plasma en esta cartografía, y sus análisis derivados, que se realizan en el marco de la Mesa técnica de Áreas afectadas por incendios forestales y rurales.

Imagen 1. Consulta sobre el Mapa de Áreas afectadas por incendios 2026.
Cifras del trimestre
Entre enero y septiembre de 2026 se registraron 445 incendios y 7.773 hectáreas afectadas. El tercer trimestre aportó el 69,5 % de esa superficie.
Durante dicho periodo, septiembre fue el mes que más incendios registró, con 141 incendios (50,4 % de eventos del período) y 2.196 hectáreas quemadas (40,6 %). Mientras que, en agosto, los incendios ascendieron a 88 (31,4 %) y la superficie quemada alcanzó 2.735 hectáreas, el 50,6 % del total, lo que lo convirtió en el mes con mayor superficie afectada.
En tanto, julio registró 51 eventos (18,2 % del total trimestral), que afectaron 474 hectáreas (8,8 %).
Datos destacados del período
- Mayor superficie en agosto, más incendios en septiembre
- 280 incendios en total, distribuidos en el territorio provincial
- 5.405 ha afectadas, con una superficie media de 19 ha por evento
- Pasturas, la cobertura más afectada (2.297 ha)
- 1.257 parcelas catastrales alcanzadas, entre urbanas y rurales, incluidos fraccionamientos registrados aún no materializados.

Gráfico 1. Distribución mensual de incendios y superficie afectada, tercer trimestre 2026. Reporte Incendios Forestales 2026.
Predominio de eventos de pequeña superficie. El 68,9 % de los incendios afectó menos de 10 hectáreas y el 28,2 % se ubicó entre 10 y 100 hectáreas. Los eventos de más de 100 hectáreas representaron menos del 3 % del total.
Distribución territorial. Se registraron incendios en 24 de los 26 departamentos de la provincia:
- El departamento Capital concentró la mayor cantidad: 92 eventos (32,9 % del total), con 545 ha afectadas (10,1 %).
- Unión (1.113 ha, 20,6 %) y Río Cuarto (1.010 ha, 18,7 %) registraron casi el 40 % de la superficie quemada con solo 30 eventos entre ambos.
- Les siguieron San Justo (30 incendios, 576 ha), Marcos Juárez (10 incendios, 381 ha) y General Roca (19 incendios, 307 ha).
Intervinieron 74 jurisdicciones de bomberos voluntarios:
- Córdoba encabezó la cantidad de intervenciones, con 81 eventos.
- Sampacho (901 ha) y Laborde (840 ha) registraron la mayor superficie. Con 4 incendios cada una, sumaron el 32 % del total quemado.
Incendios rurales y forestales. Según la clasificación de la Mesa de Áreas Afectadas, los eventos del trimestre se dividen en rurales y forestales, con características y consecuencias diferentes. Los incendios rurales sumaron 163 eventos, el 58,2 % del total, y afectaron 3.928 hectáreas, el 72,7 % de la superficie quemada. Se desarrollan principalmente en áreas productivas, donde la actividad humana tiene un rol central en el inicio y la propagación del fuego.
Por su parte, los incendios forestales fueron 117 (41,8 %) y abarcaron 1.477 hectáreas (27,3 %). Se asocian sobre todo a ambientes serranos y de vegetación natural, con fuertes implicancias ecológicas y para la conservación. En promedio, fueron de menor extensión: 12,6 hectáreas por evento, frente a 24,1 hectáreas en los rurales.
Coberturas afectadas. Más de la mitad de la superficie quemada en el trimestre correspondió a coberturas de uso productivo. Las pasturas encabezaron el registro, con 2.297 hectáreas (42,5 % del total), y junto con los cultivos (731 ha, 13,5 %) sumaron 3.028 hectáreas, el 56 % del área afectada. Este patrón se refleja en la distribución territorial: los departamentos con mayor superficie quemada, como Unión y Río Cuarto, se ubican en zonas de predominio agrícola-ganadero.
Las formaciones leñosas sumaron 2.123 hectáreas (39,3 %). La mayor parte correspondió al matorral/arbustal (1.953 ha, 36,1 %), y en menor medida al monte (97 ha, 1,8 %) y a la vegetación leñosa afectada por incendios (73 ha, 1,4 %). Aunque representan una proporción menor de la superficie, los incendios en estos ambientes tienen un fuerte impacto sobre los ecosistemas, por la pérdida de biodiversidad y de hábitats naturales, y requieren procesos de recuperación más prolongados.
Completaron la distribución el pastizal natural (103 ha, 1,9 %) y otras coberturas (151 ha, 2,8%).
Respuesta operativa y articulación institucional del Plan Provincial de Manejo del Fuego
Durante el tercer trimestre de 2026, el Gobierno de la Provincia de Córdoba, a través del Plan Provincial de Manejo del Fuego (PPMF), desarrolló un importante despliegue de recursos humanos, terrestres, aéreos y tecnológicos destinados a la prevención, detección temprana y combate de incendios forestales y rurales en distintos puntos del territorio provincial.
Estas acciones se llevaron adelante mediante un trabajo articulado entre el PPMF, los Bomberos Voluntarios, el Equipo Técnico de Acción ante Catástrofes (ETAC), la Dirección Provincial de Aeronáutica, Protección Civil, la Policía de la Provincia de Córdoba y los equipos de comunicación institucional, entre otros organismos que integran el sistema provincial de respuesta.
La planificación preventiva, el monitoreo permanente de las condiciones meteorológicas, la emisión de alertas tempranas, el posicionamiento estratégico de dotaciones, la rápida movilización de los equipos de intervención y la utilización coordinada de medios aéreos y terrestres constituyeron herramientas fundamentales para enfrentar los incendios registrados durante el período.
Uno de los aspectos más significativos del trimestre fue el predominio de incendios de pequeña superficie. Este dato adquiere especial relevancia al considerar que numerosos eventos se desarrollaron bajo condiciones meteorológicas adversas, caracterizadas por fuertes vientos, baja humedad relativa y, consecuentemente, niveles de peligro de incendio elevados o extremos.
La aplicación de estrategias de ataque inicial rápido, sumada a la capacidad de respuesta de los cuarteles de Bomberos Voluntarios y de los organismos provinciales, permitió contener numerosos focos durante las primeras horas de intervención, evitando que evolucionaran hacia incendios de mayor magnitud.
Un resultado operativo especialmente destacable fue que la totalidad de los incendios registrados durante el período fueron contenidos dentro de la misma jornada de su inicio, sin que ninguno permaneciera activo de un día para otro.
Cabe señalar que, una vez alcanzada la contención, durante los días posteriores continuaron desarrollándose tareas de enfriamiento, vigilancia y guardia de cenizas, destinadas a consolidar el control de los sectores afectados y prevenir posibles reinicios.
Esta capacidad de respuesta quedó reflejada en diferentes intervenciones desarrolladas durante el trimestre. En Sampacho (1 de agosto), el despliegue de 95 efectivos, 3 aviones hidrantes y el trabajo coordinado con Bomberos Voluntarios permitió contener el incendio en menos de 12 horas.
En Villa Yacanto (6 de agosto), bajo condiciones meteorológicas extremas, con ráfagas de viento cercanas a los 100 km/h, la intervención de 65 efectivos y 2 aviones hidrantes permitió contener el incendio en menos de dos horas.
En Charbonier (10 de agosto), la rápida movilización de 50 efectivos y 4 aviones hidrantes permitió desarrollar una intervención coordinada, logrando contener el incendio y limitar su propagación.
En Los Quimbaletes (26 de agosto), el incendio se desarrolló bajo condiciones extremas, con vientos superiores a los 50 km/h y una vegetación compuesta por combustibles ligeros y monte nativo bajo, que favorecían su propagación; la movilización inmediata de 37 efectivos y 3 aviones hidrantes permitió limitar su avance. En Pampa de Achala (5 de septiembre), la intervención nocturna de 24 efectivos resultó fundamental para limitar la propagación del fuego.
Estos antecedentes reflejan que, aún frente a escenarios meteorológicos complejos, la combinación de una respuesta temprana, una adecuada asignación de recursos y el trabajo coordinado entre los diferentes organismos permitió limitar la propagación de numerosos incendios y reducir sus posibles consecuencias ambientales, sociales y productivas.
En este sentido, los resultados del trimestre no deben analizarse únicamente desde la cantidad de incendios registrados o la superficie afectada, sino también considerando la capacidad de respuesta del sistema provincial y los tiempos de intervención.
Estos resultados ponen de manifiesto la importancia de sostener y fortalecer un sistema provincial de manejo del fuego basado en la prevención, la anticipación, la detección temprana, la coordinación interinstitucional y la intervención oportuna, y reflejan el compromiso, la preparación y el esfuerzo conjunto de los Bomberos Voluntarios y de todos los organismos que integran el Plan Provincial de Manejo del Fuego para proteger a las comunidades, el ambiente, las actividades productivas y los recursos naturales de la provincia de Córdoba.
Contexto meteorológico del trimestre y perspectivas ante el fenómeno de El Niño
La meteorología cumple un rol central en la prevención y el manejo de incendios forestales y rurales. El Observatorio Hidrometeorológico de Córdoba (OHMC), integrante de la Mesa, aporta información en distintas etapas de un incendio para apoyar la toma de decisiones.
“Durante el tercer trimestre de 2026 cobró notable protagonismo el desarrollo de un evento El Niño en el océano Pacífico ecuatorial. El Niño es la fase cálida de El Niño–Oscilación del Sur (ENOS; ENSO por sus siglas en inglés), una oscilación climática natural en la que el océano y la atmósfera se acoplan, generando alteraciones en los regímenes de precipitación y temperatura a escala global”, apunta Edgardo Pierobon, meteorólogo del Observatorio Hidrometeorológico.
A lo largo del trimestre, el calentamiento de las aguas superficiales en la región de monitoreo (Niño 3.4) se intensificó semana a semana, y alcanzó anomalías de +2,8 °C.
En ese contexto, los valores actuales de anomalías y los pronósticos ubican al evento entre los más intensos desde que existen registros sistemáticos, hace más de 70 años.
En la provincia de Córdoba, la señal de El Niño durante el invierno y el inicio de la primavera suele ser débil, y lo observado en el trimestre fue consistente con ello. Si bien hacia fines de septiembre se registraron eventos de precipitación y caída de granizo, se trata de fenómenos de escala local y de pocas horas, que -por sí solos- no permiten inferir la influencia de un forzante climático de escala global e interanual como el ENOS.
Para Pierobon, el efecto más marcado sobre la región se espera hacia fines de la primavera y durante el verano, cuando tiende a favorecer lluvias superiores a lo normal en el centro-este del país.
Condiciones meteorológicas del trimestre
Precipitaciones
En términos de precipitaciones, el trimestre presentó un comportamiento caracterizado por acumulados cercanos a los valores normales durante la mayor parte del período analizado. Sin embargo, hacia finales de septiembre se registró un incremento de las condiciones de inestabilidad atmosférica, que favoreció el desarrollo de eventos de lluvias y tormentas con acumulados significativos.
Estos episodios determinaron la aparición de anomalías positivas de precipitación, principalmente en las regiones serranas y en sectores del centro y oeste de la provincia de Córdoba, tal como se observa en la Imagen 2, correspondiente a las anomalías mensuales de precipitación.

Imagen 2. Anomalías mensuales de precipitación (mm) en Córdoba durante julio, agosto y septiembre de 2026. Mapas elaborados por el Observatorio Hidrometeorológico de Córdoba (OHMC), a partir de datos de las redes de estaciones meteorológicas de los diferentes organismos provinciales.
Temperaturas
En cuanto al comportamiento térmico, la Imagen 3 presenta los mapas de anomalías de temperatura mínima, media y máxima correspondientes al trimestre bajo análisis, elaborados por el Servicio Meteorológico Nacional (SMN).
Se observa que las temperaturas mínimas se ubicaron, en general, por encima de los valores normales, mientras que las máximas presentaron anomalías negativas respecto de los promedios climatológicos. Este comportamiento, caracterizado por mínimas relativamente elevadas y máximas inferiores a lo habitual, determinó una reducción de la amplitud térmica diaria.
Esta configuración resulta compatible con una mayor frecuencia de jornadas con abundante nubosidad, que limita el calentamiento diurno por la menor radiación solar incidente y atenúa el enfriamiento nocturno debido al incremento de la radiación atmosférica descendente.
De esta manera, el comportamiento térmico observado sugiere una mayor persistencia de condiciones nubosas durante el trimestre en amplios sectores del centro y norte del país.

Imagen 3. Anomalías de temperatura mínima media, máxima media y temperatura media (°C) durante el trimestre julio-septiembre de 2026. Mapas elaborados por el Servicio Meteorológico Nacional (SMN).
Cómo consultar el mapa
El mapa de Áreas afectadas por incendios 2026 presenta la distribución geográfica de cada uno de los episodios registrados en el año. En estos polígonos es posible consultar toda la información de cada evento, como la superficie afectada, la fecha de registro, la localidad próxima, las coberturas afectadas y el cuartel de bomberos interviniente.
También incluye datos de relieve, cuencas y zonas de riesgo. El Reporte Incendios Forestales 2026 amplía el análisis por mes, departamento, jurisdicción y cobertura, y presenta la evolución histórica desde 2021.
Para seguir las condiciones de cada día, el mapa del Índice Meteorológico de Peligro de Incendios (FWI) muestra el nivel de peligro meteorológico de incendios en toda la provincia.
Para conocer más sobre este trabajo, podés contactar a la Dirección de Gestión de Riesgos de la Secretaría de Gestión de Riesgo Climático, Catástrofes y Protección Civil, al correo electrónico [email protected].
Por consultas sobre Mapas Córdoba y otros recursos de IDECOR, escribinos a [email protected]. Para informarte sobre las novedades de IDECOR, suscribite para recibir nuestro boletín y seguinos en Instagram y Linkedin.
Colaboración:
Mstr GR. Ariel Chaves,
Geol. María del Mar Funes,
Prof. Constanza Villagra,
Dir. Gestión de Riesgos
Martin Degano,
Dir. Gestión Integral de Manejo del Fuego
Lic. María Luz Fuentes,
Ing. Amb. Gastón Asis,
IDECOR
Imagen de perfil:
Prof. Guillermo Gómez Gigena,
IDECOR




