Mapeo de áreas quemadas en Córdoba, los datos del segundo trimestre

El mapa de Áreas afectadas por incendios 2026 actualiza los registros del segundo trimestre del año.

Esta herramienta de datos espaciales forma parte del sistema de monitoreo que coordina la Dirección de Gestión de Riesgos, con el apoyo de la Dirección de Gestión Integral de Manejo del Fuego e IDECOR.

Se trata de un relevamiento que ya lleva cinco años consecutivos y que es resultado del trabajo conjunto de la Mesa técnica de Áreas Afectadas por incendios forestales y rurales, que nuclea a organismos nacionales y provinciales para producir información oficial y precisa sobre los incendios que afectan a la provincia de Córdoba.

¿Qué información aporta el mapa?

El mapa de Áreas afectadas por incendios 2026 reúne los polígonos de cada foco de incendio forestal y rural registrado, y en esta actualización suma los eventos ocurridos entre abril y junio.

Por cada área quemada, el mapa ofrece información pormenorizada: superficie afectada, fecha del siniestro, coordenadas del centro del polígono, localidad de referencia, coberturas afectadas y jurisdicción del cuartel de bomberos voluntarios interviniente, entre otros datos (Imagen 1).

Imagen 1. Consulta sobre el Mapa de Áreas afectadas por incendios 2026.

A esto se suman datos adicionales sobre relieve (pendiente y altitud), cuencas hídricas, niveles de riesgo conforme a la Ley Provincial 8.751 y la grilla de referencia establecida por el Plan Nacional de Manejo del Fuego.

Como complemento, el Reporte Incendios Forestales 2026 profundiza en el análisis del impacto sobre las coberturas e inmuebles afectados y otros indicadores que resultan clave para orientar las estrategias de mitigación y respuesta frente a estos eventos.

Incendios en el segundo trimestre de 2026

Entre abril y junio la provincia de Córdoba registró 92 incendios forestales y rurales, que afectaron una superficie total de 1.246  hectáreas.

El mes más crítico fue mayo, con 55 eventos (59,8 % del total trimestral) y 910 hectáreas quemadas (73,0% del total trimestral). En abril se registraron apenas 3 incendios (3,2 %) y 43 hectáreas afectadas (3,5%), mientras que en junio se relevaron 34 incendios (37,0%) y 293 hectáreas quemadas (23,5%) (Gráfico 1).

Gráfico 1. Datos de las áreas afectadas en el segundo trimestre. Reporte Incendios Forestales 2026.

La mayoría de los incendios afectaron áreas clasificadas como matorral/arbustal, con 437 hectáreas quemadas, que representan el 35,1% de la superficie total del trimestre, seguidas por cultivos (346 ha, 27,8%) y pasturas (338 ha, 27,1%).

El departamento de la Provincia con más episodios fue Capital, con 48 incendios —el 52,2% del total del trimestre—, aunque con una superficie relativamente acotada de 319 ha, es decir, el 25,6 % sobre el total. 

En tanto, Marcos Juárez, con solo 5 eventos, concentró la mayor superficie quemada con 470 ha, equivalente al 37,7% del total. Le siguieron General Roca (7 incendios, 150 ha) y San Justo (5 incendios, 40 ha).

En cuanto a cantidad de parcelas catastrales alcanzadas por eventos de fuego se registraron un total de 386, entre urbanas y rurales. 

Según la Mesa de Áreas Afectadas por Incendios Forestales y Rurales, los eventos se clasifican en dos tipos: rurales y forestales, que presentan características y consecuencias específicas. De los eventos registrados en el segundo trimestre, 16 corresponden a incendios forestales, con una superficie afectada de 254 hectáreas, lo que representa el 20,4% del total quemado en el período. Este tipo de incendios ocurre principalmente en zonas de monte, arbustales, matorrales y áreas densamente arboladas, y tiene consecuencias severas sobre los ecosistemas debido a la pérdida de biodiversidad y hábitats naturales. 

Por otro lado, se identificaron 76 incendios rurales que abarcan 992 hectáreas, equivalentes al 79,6 % de la superficie total quemada en el trimestre. Estos siniestros suelen desarrollarse en campos agrícolas y afectan principalmente actividades productivas y áreas menos cubiertas por vegetación arbórea.

Condiciones meteorológicas del trimestre

La meteorología cumple un importante rol en la prevención y manejo de incendios. Por ello, el Observatorio Hidrometeorológico de Córdoba (OHMC), una de las instituciones de la Mesa, brinda información de diversa índole y en diferentes etapas de un incendio para apoyar en la toma de decisiones. 

“En términos de pronóstico, realizamos un monitoreo diario de las condiciones meteorológicas reinantes en nuestra región. Este seguimiento, junto con la utilización de un modelo de pronóstico de alta resolución denominado WRF, nos permite generar informes y alertas para diferentes entes de la provincia”, cuenta Edgardo Pierobon, meteorólogo del Observatorio Hidrometeorológico.

“En cuanto a los incendios, ante situaciones o condiciones meteorológicas que prevemos como relevantes o de interés, mantenemos una comunicación fluida con los interlocutores de Defensa Civil. Esto les permite gestionar los recursos disponibles con la mayor anticipación posible”, agrega el especialista. 

Para eso se apoyan en el FWI (Índice Meteorológico de Peligro de Incendios, por sus siglas en inglés), un indicador utilizado en numerosos países para evaluar el peligro de incendios forestales y rurales, al que se accede a través de un mapa de actualización diaria y al cual se puede acceder desde el siguiente enlace Índice Meteorológico de Peligro de Incendios (FWI) – Diario.

“El monitoreo de estas condiciones no solo se realiza mediante estaciones meteorológicas, sino que se complementa con datos provenientes de radares y satélites”, precisa Pierobon.

Temperaturas

El comportamiento térmico del trimestre fue dispar. Abril registró temperaturas en torno a los valores promedio o levemente por debajo de lo normal. Mayo fue un mes muy frío con varios episodios de heladas y anomalías de entre -1 y -2.5 °C respecto a la media. En tanto, durante junio, predominaron temperaturas levemente por encima de lo normal.

Precipitaciones

Respecto de las precipitaciones acumuladas, el trimestre presentó un comportamiento dispar. Abril y junio registraron un marcado superávit, mientras que mayo mostró un déficit respecto de los valores promedio en casi toda la provincia.

Abril, tal como se mencionó previamente, fue un mes muy húmedo, con un marcado superávit de precipitaciones en todo el territorio provincial. En sectores del centro y este se superaron los 200 a 250 mm mensuales, mientras que, de manera aislada, en las Sierras Grandes se registraron acumulados extraordinarios superiores a 350 mm. Muchos de estos valores establecieron nuevos récords de precipitación para el período mensual.

Mayo, por su parte, se caracterizó por la escasa ocurrencia de eventos de lluvia. Como resultado, los acumulados mensuales determinaron un déficit generalizado de precipitaciones. Solo de manera aislada, en el extremo noroeste y en sectores del centro-este provincial, se registraron valores por encima de los parámetros normales.

Al culminar el trimestre (que coincide climatológicamente con el ingreso a la temporada marcadamente seca de nuestra provincia), los acumulados de precipitación resultaron atípicamente elevados, principalmente durante la primera quincena del mes de junio. En sectores del centro-este y oeste provincial se alcanzaron entre 70 mm y 90 mm, en un mes donde los promedios históricos no superan los 20 mm en el este y los 10 mm en el oeste. De este modo, se consolidaron nuevamente récords mensuales de precipitaciones para algunas localidades 

Contexto climático actual

El inicio del segundo semestre se caracterizó por el predominio de una masa de aire muy frío en la región durante los primeros días de julio, lo que generó anomalías térmicas negativas en todo el territorio a lo largo de la primera década (período de 10 días) del mes. En contraposición, durante la segunda década se registraron temperaturas en ascenso y eventos de viento muy intenso en las zonas serranas. Esta combinación de factores dio lugar al primer contexto meteorológico propicio para el inicio y la propagación de incendios forestales.  

El pronóstico climático de los próximos meses (agosto-septiembre-octubre) es clave para una gestión preventiva y adaptativa de los incendios forestales. Conocer anticipadamente condiciones de temperaturas y precipitaciones permite anticipar los riesgos, y contar con herramientas para gestionar los recursos operativos y mitigar impactos.

Actualmente, el fenómeno de El Niño está presente y fortaleciéndose en el Pacífico ecuatorial. Los modelos de predicción y ensambles globales prevén que alcance su pico entre noviembre y diciembre de este año, llegando a una intensidad de “muy fuerte” según la ponderación determinada por la NOAA (National Oceanic and Atmospheric Administration).

De igual manera, vale mencionar que los efectos que este fenómeno produce en nuestra provincia pueden ser muy variables. Para poder determinar su posible impacto sobre Córdoba, juegan un papel fundamental otros patrones u oscilaciones, tanto a nivel regional como global.

Pronóstico trimestral

En base a información de centros de pronóstico nacionales e internacionales, se presentan los aspectos más relevantes en relación a la tendencia de temperatura y precipitación para los meses del trimestre venidero.

  • Agosto. Se prevén temperaturas levemente superiores a los valores medios, con anomalías de entre 0,5 y 1 °C. En cuanto a las precipitaciones, se esperan acumulados dentro de rangos habituales, con sectores aislados del centro y este provincial que podrían presentar valores por encima de lo normal.
  • Septiembre. Se esperan temperaturas superiores a la media en toda la provincia, con una mayor acentuación de las condiciones cálidas en el sector norte. Las precipitaciones podrían ubicarse levemente por encima de los valores medios, con una posible influencia creciente del fenómeno El Niño.
  • Octubre. Si bien persiste una considerable incertidumbre y variabilidad entre los distintos modelos globales, el pronóstico indica una mayor probabilidad de precipitaciones superiores a lo normal. Las temperaturas se mantendrían dentro de los valores típicos o levemente inferiores a la media de la época.

Para conocer más sobre este trabajo, podés contactar a la Dirección de Gestión de Riesgos de la Secretaría de Gestión de Riesgo Climático, Catástrofes y Protección Civil, al correo electrónico [email protected].

Por consultas sobre Mapas Córdoba y otros recursos de IDECOR, escribinos a [email protected]. Para informarte sobre las novedades de IDECOR, suscribite para recibir nuestro boletín y seguinos en Instagram y Linkedin.

Colaboración:
Mstr GR. Ariel Chaves,
Geol. María del Mar Funes,
Prof. Constanza Villagra,
Dirección Gestión de Riesgos
Martín Degano
Dirección Gestión Integral de Manejo del Fuego
Ing. y Meteor. Edgardo Pierobon,
OHMC
Lic. María Luz Fuentes,
Ing. Amb. Gastón Asis,
IDECOR

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