Ciencia y territorio, una alianza estratégica para Córdoba

La producción de información geográfica de calidad es una condición clave para comprender los territorios, anticipar problemas y tomar mejores decisiones. En ese camino, el conocimiento generado por el sistema científico y la academia pueden marcar la diferencia. 

En la provincia de Córdoba, IDECOR ha transitado un modelo de trabajo colaborativo con instituciones de investigación y desarrollo para transformar datos espaciales en conocimiento estratégico.

Estas vinculaciones no solo fortalecen el rol de IDECOR en la gestión de datos territoriales, sino que también abren oportunidades para la investigación aplicada, la innovación metodológica y la generación de información útil tanto para el sector público como para el privado. 

Agricultura, suelo, desarrollo urbano, mercado inmobiliario y sanidad vegetal son algunos de los campos donde estas sinergias ya están dando resultados concretos.

“El vínculo con instituciones científicas es central para el trabajo de IDECOR. Nos ha permitido innovar y mejorar la calidad de los datos que producimos, y generar conocimiento aplicado que impacta directamente en la gestión territorial de la provincia y de gobiernos locales”, señala Hernán Morales, coordinador de IDECOR.

El trabajo en conjunto con centros y grupos de investigación no solo fortalece la producción y validación de información geográfica. “También impulsa la innovación, la formación de capacidades y la aplicación del conocimiento científico a problemas territoriales concretos”, subraya.

Imagen 1. Hernán Morales durante un evento de vinculación de institutos de CONICET Córdoba.

Innovación en valuaciones y análisis del mercado del suelo

En el campo del catastro y el mercado inmobiliario, desde 2017 IDECOR y la Dirección General de Catastro trabajan de manera articulada con el Centro de Estudios Territoriales (CET) de la Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales de la Universidad Nacional de Córdoba.

El CET es un centro de transferencia y vinculación que desde hace 20 años tiene por objeto la investigación, la formación y la asistencia técnica en temas vinculados a la administración territorial, que involucran al catastro, el ordenamiento del espacio geográfico, el ambiente y el uso de sistemas de información geográfica.

“Tanto para el Centro de Estudios Territoriales como para cualquier unidad académica o de investigación, es muy importante contar con la posibilidad de participar de políticas públicas concretas que impacten en el territorio, así como en las políticas de apertura de la información”, afirma Mario Piumetto, director del CET.

Para el agrimensor, estos resultados e impacto concreto dan “sentido a los esfuerzos de estudio, de investigación y de recomendaciones” que se realizan desde estos centros en general, y el CET en particular. 

“Al mismo tiempo -sostiene-, para la academia, participar e impactar en esas políticas públicas reales y efectivas nos permite transferir esas innovaciones, esos desarrollos, nuevos conocimientos y aprendizajes a la formación de grado, posgrado y continua, y en general a enriquecer la tarea que llevamos adelante en educación, investigación y extensión”.

Uno de los proyectos más significativos de este vínculo resultó en el desarrollo de una metodología de valuación masiva de inmuebles que permitió mejorar la eficacia y reducir los costos de las valuaciones fiscales de inmuebles urbanos y rurales en toda la provincia. 

Conocer el suelo para cuidar un recurso clave

Otro de los ejemplos de esta articulación se da en el trabajo con la Unidad de Fitopatología y Modelización Agrícola (UFyMa), que depende del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) y del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA). 

UFyMa es un centro científico clave para la agricultura que aplica ciencia avanzada mediante la combinación de fitopatología y modelización agrícola para resolver problemas fitosanitarios y mejorar la producción agrícola.

“En CONICET y en la Universidad conducimos proyectos de investigación básica, donde se generan conocimientos fundamentales para sostener desarrollos tecnológicos y también investigaciones aplicadas orientadas a poner el conocimiento al servicio de la gente”, cuenta Mónica Balzarini, directora de UFyMa.

A partir de un proyecto colaborativo en el que también participan el Ministerio de Bioagroindustria de la Provincia y el INTA Regional Córdoba, se desarrollaron mapas provinciales de propiedades del suelo, como materia orgánica, pH, fósforo y carbono orgánico.

“Mediante esta articulación pudimos desarrollar e implementar métodos de aprendizaje automático y conocimientos derivados de la investigación científica y aplicarlos a la solución de problemas reales, como es el estudio de la variabilidad espacial de propiedades del suelo cordobés”, explica Balzarini. 

Estos estudios permiten contar con información detallada sobre variables fundamentales para evaluar el estado de los suelos productivos, comprender sus dinámicas y diseñar estrategias orientadas a su cuidado y uso sostenible. 

Los mapas obtenidos aportan herramientas para la toma de decisiones, para políticas de desarrollo y para impulsar el uso sustentable, el manejo y la conservación de nuestros recursos”, concluye la directora de UFyMa. 

Mirar la ciudad y el periurbano con datos

La producción de información territorial no se limita al ámbito rural. En el campo urbano y periurbano, IDECOR trabaja junto al Instituto de Investigación de Vivienda y Hábitat (INVIHAB) en el análisis de las transformaciones del suelo y sus implicancias en los valores inmobiliarios.

El INVIHAB, que recientemente cumplió 40 años, forma parte de la Facultad de Arquitectura Urbanismo y Diseño de la Universidad Nacional de Córdoba y de CONICET. Cuenta con un equipo interdisciplinario que realiza tareas de investigación, docencia y extensión orientadas al abordaje de la problemática de vivienda y hábitat urbano.

Gracias a su vinculación con la IDE provincial, se han realizado estudios que permiten mapear y caracterizar áreas en expansión urbanas, identificar dinámicas territoriales y aportar información relevante para la planificación urbana y la toma de decisiones. 

Para Cecilia Marengo, directora del INVIHAB, dicha labor permite producir “datos actualizados y fehacientes de los procesos y dinámicas del territorio provincial”.

La mirada interdisciplinaria, que combina investigación social, económica y herramientas geoespaciales, resulta fundamental para comprender procesos complejos que impactan en la calidad de vida de la población.

“Esta articulación impacta muy positivamente porque la información abierta y los datos que publica IDECOR son insumos para estudios urbanos y teorías que trabajan los investigadores, permitiendo la interpretación y formulación de líneas de intervención que son transferibles a políticas públicas”, apunta Marengo.

Imagen 2. Comunidad de Información Urbana impulsada por IDECOR, conformada por referentes de instituciones científicas, académicas, colegios profesionales y gobiernos locales.

Información geoespacial para anticipar riesgos productivos

Otra experiencia significativa se desarrolla junto al Instituto de Patología Vegetal (IPAVE), en el marco de un trabajo orientado a la sanidad vegetal. 

El IPAVE es una unidad de investigación que forma parte del Centro de Investigaciones Agropecuarias (CIAP) del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA). Tiene la misión de generar conocimiento estratégico en patología vegetal para la prevención y/o disminución de las pérdidas ocasionadas por patógenos en cultivos.

A través de la articulación con IDECOR se impulsa el mapeo de áreas cultivadas con maní en la provincia, con el objetivo de mejorar la predicción del riesgo de enfermedades.

“Articular con IDECOR potencia nuestra misión institucional al transformar conocimiento en soluciones con alcance territorial e impacto social en las economías regionales”, señala Karina Grunberg, directora del CIAP.

Para la doctora en biología, esta integración hace posible llevar adelante “procesos de investigación y generación de datos estandarizados, lo que incrementa su valor para la formulación de políticas públicas basadas en evidencia robusta y trazable”.

La generación de información geoespacial a escala predial sobre este cultivo es un insumo clave para estudiar y anticipar la ocurrencia del carbón del maní, una enfermedad que afecta tanto la producción como la calidad del grano. 

Contar con mapas precisos y actualizados permite fortalecer las estrategias de prevención y manejo, con impactos directos en el sector productivo.

Imagen 3. Equipo de investigación de INTA-IPAVE dedicado al  mapeo del maní.

Vincular para producir conocimiento público

Para IDECOR, la vinculación con instituciones científicas resulta estratégico. A través de convenios de colaboración y asistencia técnica, investigadores y profesionales realizan estancias y participan en proyectos específicos que fortalecen tanto la producción de datos como el desarrollo de nuevas metodologías.

Estas experiencias demuestran que la articulación entre el Estado y el sistema científico-tecnológico potencia la generación de conocimiento público, mejora la calidad de la información disponible y amplía las capacidades para gestionar un territorio diverso y dinámico como el de la provincia de Córdoba. 

Para conocer más acerca estas vinculaciones con el ámbito científico y tecnológico, escribinos a [email protected]. Suscribite para recibir nuestro boletín y seguinos en Instagram y LinkedIn.

Colaboración:
Lic. Lucio Scardino,
IDECOR

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Etiquetas: Comunidad IDECOR