En la última década, la administración geoespacial evolucionó desde la producción de mapas aislados hacia la construcción de ecosistemas integrados de datos territoriales, esenciales para la planificación, la gestión pública y el desarrollo sostenible. En este contexto, los marcos internacionales elaborados por la Organización de Naciones Unidas (ONU) adquieren un rol central.
El Marco Integrado de Información Geoespacial (IGIF) que promueve el Comité de Expertos en Gestión Global de Información Geoespacial de la Organización de Naciones Unidas (UN-GGIM), es hoy la referencia global para organizar y fortalecer la gestión de la información geoespacial en los países.
Su enfoque, basado en nueve vías estratégicas, promueve una gobernanza coordinada, la definición de datos fundamentales, la adopción de estándares comunes, la innovación tecnológica y el desarrollo de capacidades institucionales.
El IGIF concibe la información geoespacial como una infraestructura crítica y como una plataforma integradora para todos los datos con componente espacial. Esta perspectiva busca que los gobiernos articulen sus sistemas de información, reduzcan la fragmentación y avancen hacia modelos más eficientes y sostenibles de gestión.
En el ámbito territorial, el Marco para la Administración Efectiva del Territorio (FELA) aplica los principios del IGIF a la administración de la tierra, ampliando la mirada tradicional del catastro hacia una visión integral de la relación entre personas, políticas y lugares. FELA orienta la documentación, el registro y el reconocimiento de las relaciones de tenencia; promueve la planificación del uso del suelo, mercados de tierra más transparentes, la resiliencia climática y la inclusión social.
Conceptualmente, ambos marcos comparten la lógica de las nueve vías estratégicas: mientras el IGIF organiza la gobernanza, los datos fundamentales, los estándares, la innovación y las capacidades, el FELA se enfoca en la tenencia, el uso del suelo, el valor y el desarrollo territorial.
La relación entre ambos marcos es directa: FELA aplica al Catastro Territorial la arquitectura conceptual del IGIF, permitiendo que la administración del territorio se apoye en los mismos principios de interoperabilidad, gobernanza coordinada y calidad del dato que sustentan la gestión geoespacial moderna.

Imagen 1. Vías estratégicas del IGIF y de FELA.
De los marcos a la práctica: aplicaciones en Córdoba
En la provincia de Córdoba esta convergencia entre IGIF y FELA se refleja en iniciativas que integran gobernanza, datos fundamentales, estándares y procesos territoriales.
En ese marco, IDECOR se consolidó como un ecosistema provincial de datos territoriales, que facilita la articulación de información de múltiples organismos bajo criterios comunes de calidad, interoperabilidad y acceso público.
Este enfoque se materializa en Mapas Córdoba, donde data sets claves tales como el parcelario del Catastro provincial, usos del suelo e infraestructura (que ponen a disposición los gobiernos locales), así como datos ambientales o de gestión del riesgo, entre otros, se organizan y publican siguiendo principios alineados con las vías estratégicas del IGIF.
A continuación, se presentan dos ejemplos concretos donde esta convergencia se expresa de manera práctica en la provincia, tanto en el ámbito urbano como en el productivo, y muestran cómo los principios de gobernanza, interoperabilidad, calidad del dato y documentación de la tenencia se traducen en acciones específicas que fortalecen la gestión territorial.
La iniciativa IDECOR Ciudades acompaña a municipios y comunas en la organización y publicación de su información territorial. A través de la digitalización de las normativas urbanas, la estandarización de datos locales y su integración con otros provenientes de organismos provinciales, se materializan los principios del FELA vinculados a la tenencia, el uso y el desarrollo del territorio.
Al mismo tiempo, su enfoque de datos fundamentales, estándares comunes, procesos de capacitación y herramientas de acceso público se alinea directamente con las vías estratégicas del IGIF.
La información agropecuaria es otro ámbito donde la integración conceptual entre IGIF y FELA se vuelve evidente. A través de herramientas como el Georeporte Agropecuario, es posible reunir en un único producto datos fundamentales del territorio —catastro, capacidad de uso del suelo, coberturas, estimaciones agrícolas, propiedades edáficas y participación en programas provinciales— provenientes de diversas fuentes y organismos.
Esta integración responde a los principios del IGIF sobre interoperabilidad, estándares y calidad del dato, y al mismo tiempo materializa los lineamientos del FELA vinculados a la gestión, uso y el valor de cada inmueble.
Al ofrecer una “radiografía” completa de cada parcela, los georeportes permiten a productores, técnicos y organismos públicos acceder a información confiable y actualizada para la toma de decisiones, fortaleciendo la planificación productiva, la gestión ambiental y la transparencia territorial.
El fortalecimiento de la gestión territorial requiere consolidar una gobernanza clara y sostenida, con roles institucionales definidos y mecanismos de coordinación entre organismos provinciales y gobiernos locales. Esta gobernanza es la base para garantizar continuidad, calidad y coherencia en los procesos técnicos, y permite que los datos se desarrollen bajo criterios comunes y alineados con los marcos internacionales.
Esta coordinación permite integrar datos diversos en un mismo marco operativo, evitar la fragmentación y que la información territorial se construya, actualice y utilice de manera coherente. Cuando los organismos comparten criterios técnicos, procesos y responsabilidades, los datos fundamentales se convierten en una base confiable para la toma de decisiones y para el desarrollo de servicios geoespaciales alineados con los marcos internacionales.
En este proceso, las Infraestructuras de Datos Espaciales (IDEs) cumplen un rol central, porque permiten organizar y disponibilizar información territorial bajo un mismo marco y funcionan como plataformas de articulación entre organismos, con estándares comunes, metadatos consistentes, servicios interoperables y mecanismos de actualización continua.
La consolidación de una infraestructura geoespacial robusta y la integración de información territorial en distintos ámbitos fortalecen la planificación, la gestión pública y la transparencia. Este camino permite construir políticas más eficientes y decisiones mejor informadas, apoyadas en un ecosistema de datos que acompaña el desarrollo sostenible de la provincia.
Colaboración:
Ing. Agrim. Hernán Morales,
IDECOR
Imagen de perfil:
Prof. Guillermo Gómez Gigena,
IDECOR




